Calderas eficientes para un calor más ecológicoRedacción Balance
Las calderas eficientes son aquellas que llevan a cabo funciones propias de climatización empleando la menor cantidad posible de combustible y, por tanto, emitiendo menos dióxido de carbono a la atmósfera. Su uso en los centros sociosanitarios, además de contribuir de forma clara a cuidar el medioambiente, supone una reducción en la factura digna de ser contemplada. Por esta razón, cuando las residencias están provistas de calderas que no son totalmente eficaces, los especialistas del sector térmico recomiendan valorar la posibilidad del cambio por otras más ecológicas. Por último, en el caso de decidir adquirirla, estos expertos aconsejan informarse en la comunidad autónoma donde se encuentre el centro porque las administraciones, junto con el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), ponen en marcha incentivos económicos dirigidos a renovar los equipos por otros de carácter más sostenible.
La energía es un elemento clave en la actividad sociosanitaria al resultar necesaria para conseguir la comodidad de los usuarios, además constituye una parte importante de los costes, por tanto, merece una revisión exhaustiva para conocer si se está gestionando adecuadamente este recurso o, por el contrario, precisa de alguna que otra modificación.
En el caso de las calderas, partiendo de la base de que las más ecológicas son aquellas que emplean energías renovables, como es el caso de la biomasa (pallets, astillas de madera, huesos de aceituna...), el mercado ofrece calderas de alto rendimiento, que funcionan tanto con gas como con gasóleo y que resultan más eficientes porque necesitan menos combustible para conseguir los mismo resultados que otras convencionales y son mucho menos contaminantes. Se trata de las calderas de condesanción que se basan en un sistema que recupera parte del calor de la propia combustión para calentar el agua. "Estas calderas por su concepción son las más eficientes que hoy en día se encuentran en el mercado, llegando a alcanzar un 108% de rendimiento. Además, son perfectamente integrables con sistemas de calefacción alimentados por energías renovables, tales como la energía solar", explica el director técnico de C&C Manaut, reconocida empresa del sector de la calefacción y el agua caliente sanitaria, Jaime Múñoz. Hasta hace poco tiempo, las calderas de condensación eran exclusivamente de gas, pero ahora se pueden comprar también calderas de gasoleo de condensación. No obstante, los especialistas aseguran que siempre es más ecológico usar las de gas, porque este combustible contamina menos que el gasóleo. Además, las calderas de alta eficiencia de gas alcanzan ahorros de combustible mucho más elevados que las calderas de alto rendimiento de gasóleo, hasta el 30% frente a una caldera convencional. No obstante, a la hora de elegir es fundamental el asesoramiento de un profesional cualificado que realizará un estudio de necesidades "basándose en las demanda del servicio que el cliente le trasmite. Además es el responsable de proponer y demostrar a su cliente el mejor sistema, el más eficiente y el menos contaminante, y todo ello adecuándose a su capacidad económica", indica Jaime Múñoz. Por su parte, el responsable de comunicación de Saunier Duval, corporación especializada en calderas de condensación y equipos de climatización, Iñaki Gamboa, añade que la ubicación (zona templada o de climas extremo), las características y dimensiones del edificio, así como las necesidades de calefacción y agua caliente del propio centro (no de residentes, servicios...) determinan la potencia del tipo de aparato que se requiere. Por tanto, considera básico pedir asesoramiento a "una empresa instaladora de confianza, que trabaje con marcas de referencia en el sector porque es quién mejor puede decidir el tipo de aparato adecuado atendiendo a las problemática del centro". En cualquier caso, en opinión de Jaime Múñoz, el criterio de elección tiene que basarse en la sostenibilidad del sistema a través del tiempo de vida útil de la instalación. Para que esto sea posible, "la caldera ha de ser de bajo costo de mantenimiento, bajo costo de instalación frente a otros sistemas de alta eficiencia pero con altos costos de instalación y montaje. Además, las calderas han de ser muy eficientes energéticamente hablando y, por último, tienen que tener un bajo índice de contaminación ambiental".
Apoyos al cambio sostenible
Para incentivar la renovación de calderas (atmosféricas o estancas), que utilizan gas o gasóleo como combustible, por calderas de condensación, con mayores niveles de eficiencia energética y seguridad, las comunidades autónomas, con el apoyo del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), ponen en marcha ayudas económicas. Una de las regiones que está ahora en pleno "plan renove" es la Comunidad de Madrid. En este caso concreto, aunque puede servir de ejemplo para otras zonas de España, por la sustitución de la caldera se tiene derecho a percibir una ayuda de 255 euros, aportados por la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid. Adicionalmente, Gas Natural Distribución abona una ayuda de 51 euros a aquellos clientes cuya instalación esté conectada a la red de distribución de Gas Natural Distribución SDG S.A. Por su parte, Madrileña Red de Gas (MRG) aporta una ayuda adicional, 25,5 euros por aparato de gas instalado, en las sustituciones donde dicho aparato nuevo esté conectado a su red de distribución. Asimismo, GALP Energía (MSG) contribuye con una ayuda adicional de 25,5 euros por aparato de gas instalado, en las sustituciones que se realicen por clientes cuyos aparatos nuevos estén conectados a la red de distribución de MRG y que tengan por comercializadora a MSG. La sustitución de una caldera de carbón o de gasóleo por otra de gasóleo siempre que sea de condensación, tiene derecho a percibir una ayuda de 400 euros aportados por la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid. En el caso de que la mejora de la instalación térmica contemple, además de la sustitución de la caldera, la instalación de suelo radiante, estos incentivos se verán incrementados adicionalmente hasta en 500 euros, aportados por la Fundación de la Energía. En cualquier caso, la ayuda pública nunca podrá superar el 30% del coste de la caldera más la instalación (IVA no incluido). En el caso de Madrid, el cambio de caldera lo gestiona la Asociación de Empresarios Saneamiento Y Gas de Madrid (ASEFOSAM), por tanto, el titular de la instalación, o bien, el representante de la empresa instaladora tendrá que presentar toda la documentación en la sede de esta organización. Para más información los interesados pueden visitar al web www.cambiatucaldera.com o llamar al 91 468 72 51. El mantenimientoy la inspección De poco sirve tener los mejores equipos si no se lleva a cabo una instalación y mantenimiento apropiados, ya que ambas operaciones son claves desde el punto de vista de la eficiencia energética. Así lo explica Iñaki Gamboa: "Un equipo que funciona correctamente consume solamente el gas que realmente necesita, mientras que una mala combustión implica un derroche de energía que a la larga resulta caro". En el momento de contratar un servicio de mantenimiento, hay que tener en cuenta que contempla dos aspectos fundamentales: el preventivo y el correctivo. Por lo tanto debe contemplar las siguentes funciones: atender la instalación para que cumpla las prestaciones para las que fue proyectada; supervisar el funcionamiento de todos sus componentes para lograr ese objetivo; corregir las desviaciones que se produzcan, en cuanto sucedan; cuidar la seguridad de la instalación, y consecuentemente la de los usuarios; procurar que el gasto de energía sea el mínimo necesario; y contemplar los beneficios ambientales derivados del funcionamiento óptimo de la instalación. Asimismo, el servicio de mantenimiento ha de considerar tres periodos: antes de la campaña de calefacción, durante la misma y al finalizar. Antes de contratar un servicio de mantenimiento, es imprescindible solicitar presupuesto a varias empresas de mantenimiento autorizadas oficialmente (con tres será suficiente), las cuales deberán visitar las instalaciones para poder efectuar una oferta fiable. Las empresas de mantenimiento son autorizadas por el órgano competente de cada comunidad autónoma, y constan en un registro oficial que puede ser consultado. La seriedad y fiabilidad del equipo técnico, la calidad del servicio ofrecido y el precio final, son los factores principales a considerar a la hora de tomar la decisión. El contrato de mantenimiento debe incluir los datos siguientes: nombre del titular de la instalación; detalle del número de calderas, usos y potencias; detalle de las operaciones a realizar y su frecuencia; detalle de las inclusiones y exclusiones, tales como atención de avisos, averías, cumplimentación del registro de mantenimiento, etc; tratamiento de las reformas, modificaciones, reparaciones; forma de atender los avisos, teléfonos de avisos en horas normales y en caso de urgencia fuera del horario habitual; forma de facturación de los trabajos objeto del contrato; duración del contrato y su revisión; importe del contrato; claúsulas de rescisión del contrato; claúsulas adicionales (las que se establezcan de común acuerdo si ha lugar); y lugar, fecha y firma. El servicio de mantenimiento debe ser controlado para garantizar que se cumple con lo establecido en el acuerdo. Los aspectos que deben observarse son, fundamentalmente, que se realizan las visitas con la frecuencia establecida, que se llevan a cabo las operaciones acordadas, y que se lleva un registro de dichas operaciones. Asimismo, deben anotarse las quejas, comentarios, anomalías, etc. expresadas por los usuarios del edificio. Jueves 8 Diciembre 2011
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